El poder de la palabra y de los medios de comunicación
A continuación se muestra una breve semblanza informativa sobre el poder de la palabra y de los medios de comunicación, los especialistas lo conocen mejor y más ampliamente.
El poder de la palabra
En los medios de comunicación, en el Congreso, en las empresas y en la relación de las personas en general, se utiliza la palabra como medio de persuasión.
La palabra puede tener mayor poder que una imagen, aunque nos sirvamos de ella para mejor comprensión, así pues, una sola frase al pié de la imagen, puede alterar el mensaje en uno u otro sentido.
Sólo con la palabra, una persona puede llegar a alcanzar un puesto de responsabilidad en la empresa donde trabaja.
Sólo con la palabra una persona llega a ser presidente de gobierno de un país. Los presidentes de gobierno son votados sólo por el discurso que ofrecen, sin conocer sus actividades anteriores. A veces una frase repetitiva (slogan) ayuda en el intento, el lector podrá recordar frases lanzadas en las campañas electorales. Si la persona responde a las expectativas generadas, miel sobre hojuelas.
Sólo con la palabra se pueden convertir los errores propios bien en aciertos, bien en fallos de los demás.
Los artífices de la palabra tienen innumerables recursos, ocultar parte de la información (mencionar sólo lo positivo), es uno de los recursos más utilizados.
El artífice puede decir una cosa y la contraria al día siguiente, con una sutileza tal, que la contradicción puede no notarse.
Baste un ejemplo de estos días:
El sistema de pensiones es solvente.
Las pensiones mínimas están aseguradas. Interprete el lector detenidamente la frase, significa que si cobra más de 600€, su pensión no está asegurada, no hay ningún compromiso.
Cuando el mensaje es incompleto, el público completa el mensaje inconscientemente, en lo que cree que debe decir el mensaje. Debemos interpretar el mensaje tal cual, sin suposiciones, así en el siguiente ejemplo:
Vamos a acabar con el terrorismo. No se especifica como se va a acabar, quedando la posibilidad de negociación. Es una puerta que se deja abierta a lo que pueda resultar. En este momento no estoy juzgando si era o no lo correcto, sólo como hay que interpretar los mensajes.
Ante un mensaje cualquiera, es conveniente interpretar lo que se dice, deducir lo que no se dice, averiguar la intención. De esta forma reduciremos la posibilidad de engaño.
El poder de los medios de comunicación
Citaremos dos grupos diferenciados: los foros y los unidireccionales.
En los medios unidireccionales citaremos sólo: los periódicos, la radio y la televisión.
¿porqué les llamamos unidireccionales? – pues porque la información va siempre en una dirección, de informador al publico, sin posibilidad de debate. El informador suelta su información, y al no haber oposición, convence a una mayor parte de la población con facilidad. El poder de estos medios de comunicación es mayor, que la simple palabra, para las pretensiones de algunos no hay nada mejor.
Si el medio es veraz, los lectores y oyentes quedan bien informados, pero existen riesgos de falsedad, verdades a medias, etc. En este caso, el objetivo final del medio es engañar los lectores u oyentes.
Cuando el informador miente en un medio televisivo, nos quedamos perplejos al observar que no le crece la nariz, tampoco se pone rojo, y aunque queramos, no podemos darle una colleja y decirle ¡eh, que me estás engañando!.

