El colmo de la tontería es el uso que hace Trifón de los tiempos muertos: ayer contra el Bilbao pidió uno faltando 3 segundos para acabar un cuarto y luego otro, a falta de ¡medio segundo! para el término de otro. Claro, las jugadas luego nunca salen ni se aprovechan. En cambio contempla impasible nuestros fatídicos terceros cuartos, en que se acumulan las pérdidas, la sequía anotadora y la flojera en defensa.
Pero que vamos a esperar de un "técnico" que dijo que sin Borchardt mejoraríamos, porque íbamos a prácticar un baloncesto más rápido y moderno.

